De acuerdo al Balance Nacional de Energía elaborado por la Comisión Nacional de Energía (CNE) en el 2007, el sector residencial,
público y comercial representa un 25% del consumo final.
Y según el Balance Nacional de Energía de 2006, el sector público representa el 1% del consumo energético del país. A pesar
de que su potencial de ahorro es menor en comparación con otros sectores, el área pública también tiene una gran envergadura
en cuanto a incorporar y promover la eficiencia energética, además de ser un ejemplo para los otros sectores.