La construcción sustentable con el medio ambiente es un tema todavía en pañales en Chile.
Si bien han habido esfuerzos concretos como las tiendas construidas por Falabella en los últimos dos años y las reestructuraciones
en las Clínicas Alemana y Las Condes, entre otros,, estos ejemplos no constituyen una tendencia.
Pero la formación de una entidad que aglomere a las empresas de los sectores más representativos de la economía local que
enfrentan los desafíos de reducir costos y a la vez ser más amigables con el medio ambiente, buscará sentar las bases de lo
que será la práctica de edificación en el país.
Es así que Chile formará parte de la red de países miembros del World Green Building Council (WGBC), consejo asesor de referencia
internacional que promueve y estimula la construcción sustentable.
El objetivo del capitulo chileno es transformar el mercado de construcción local desde sus cimientos. Redefinir la cadena
de proveedores hasta la operación del inmueble para reducir al máximo el impacto socio-ambiental que produjo su edificación.
Sean tiendas, hoteles,departamentos u oficinas, la construcción debe sostenerse... ambientalmente.
En especial si Chile se compromete como país miembro de Naciones Unidas a reducir sus emisiones de gases invernadero hacia
2050 en la lucha mundial contra el calentamiento climático.
Según sus defensores, la construcción verde hace una diferencia en la demanda de energía y eficiencia en el uso de recursos
naturales. Aspectos que habrá que sopesar como país puesto que la economía local enfrenta una creciente carbonización de su
matriz energética, con las emisiones cuadruplicándose hacia 2030 según cálculos de la Universidad de Chile.
Primeros brotes
Son 15 las empresas que fundan el capítulo nacional del WGBC: Atika; la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS); la Asociación
de Oficinas de Arquitectos de Chile; Colliers Internacional; la constructora Cypco; Deloitte; Falabella; la empresa de soluciones
ambientales Johnson Controls; el fabricante y firma de diseño estadounidense Kohler; Komatsu; Masisa; Philips; Sodimac; SustentarRSE
y la Universidad del Desarrollo.
Si bien el lanzamiento oficial del consejo será el 4 de noviembre en CasaPiedra, sus fundadores recién elegirán un directorio
el próximo año. Y es que uno de los requisitos para conformar un capítulo del WGBC es que se represente toda la economía.
Pero éste no será el principal desafío. Según explica el recién designado director ejecutivo del Consejo en Chile, el abogado
Juan Carlos Urquidi, está la necesidad de que el país se sume pronto al carro. La presión es cada vez más fuerte en el mundo
para que se adopten criterios de sustentabilidad porque la construcción comprende un gran impacto en el medio ambiente.
"Está la necesidad en Chile de incrementar el concepto de eficiencia energética, maximizar los recursos hídricos, buscar emplazamientos
sustentables para la construcción de instalaciones de uso público, utilizar materiales de construcción reciclados y contribuir
a que el impacto ambiental de los productos sea lo mínimo posible. Y que también se incluya el reciclaje en la cadena de valor
como un estándar", añade Urquidi.
Si bien WGBC no impone ninguna certificación en especial, la mayoría de las empresas que lo componen trabajan con los estándares
del Leadership in Energy and Environmental Design (LEED), que verifica y certifica los edificios construidos.
Pero construir ciudades más amigables con el medio ambiente en Chile debe primero superar la barrera del desconocimiento,
agrega el protector de la Universidad de Desarrollo, Federico Valdés. "La construcción verde es terreno virgen. Lo primero
que se debe hacer es difundir el concepto y capacitar para que haya políticas al respecto.Incluirla en la agenda pública y
transformar la industria. Porque no sólo será la construcción sino la mantención de los edificios", insiste.
Ante el tiempo que pueda demorar esta "reconstrucción", Valdés es enfático al señalar que el país cada vez demora menos en
asumir las tendencias exigidas mundialmente. "Y en Chile las regulaciones de los últimos 20 años en diferentes materias sociales
han surgido tras recoger el sentimiento público", recalca. Algo a considerar si la demanda de edificios y departamentos está
sopesando mucho la eficiencia a la hora de pagar gastos comunes.
Por lo que la recién aprobada Ley de Medio Ambiente es un gran paso, afirma Valdés."Es en este tipo de cosas que se requiere
que seamos responsables como país más desarrollado. ¿Por qué tendríamos que aceptar niveles menos buenos?", enfatiza.
Reduciendo presupuesto
Redefinir cómo se construye en Chile requerirá de un esfuerzo económico pero también logístico, asegura el director y gerente
general para Chile de Johnson Controls, Diego Barrón. "Lo más importante para que un edificio sea verde es que haya eficiencia
energética,ahorro de agua y la calidad del aire", explica el ejecutivo.
Y enfatiza que un edificio de oficinas verde no cuesta más. Según cálculos estándares, construir un edificio convencional
comprende 75% de gastos operacionales como la cuenta de la luz, gas y la mantención del edificio; 14% de financiamiento y
sólo un 11% de gasto en diseño y edificación.
Ya edificada, una construcción tradicional gasta entre 30% a 40% de energía y emite cerca de 33% de emisiones de CO2. Cifras
que caerían notoriamente si fuera verde. El promedio de ahorro de un edificio sustentable en energía sería de 30%, de 30%
a 50% en agua, mientras que bajaría la emisión de CO2 en un 35%.Barrón agrega que la excusa de que es "más caro" no tiene
lugar porque también "en Chile ya existe la tecnología para esto".
Recuadro
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25% De la tala de árboles
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33% De las emisiones de CO2
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30%-40% Del uso de energía
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17 % Del consumo de agua potable
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40%-50% De las materias primas utilizadas
Mundialmente los edificios convencionales comprenden:
Un buen negocio
Generar una mayor competencia en la cadena productiva para que la construcción sea verde, es uno de los principales desafíos
del futuro capítulo chileno del WGBC. Pero convencer a empresas y proveedores por igual de que esto puede ser un negocio,
es otro. Bien lo sabe el gerente de gestión de proyectos corporativos de Falabella, Giancarlo Cibrario.
Cuenta que en las construcciones sustentables respecto a las tradicionales desde que el retailer comenzó a aplicar esta práctica
en 2007, "tenemos un ahorro de entre 30% y 40% en consumo de energía; al implementar estas nuevas tendencias en tecnología,
hemos podido reducir hasta un 28% los costos de construcción, ayudados por las altas eficiencias que tienen los nuevos equipos
Enfatiza que como el consumo de energía en Chile es tan caro, 'al disminuir las potencias instaladas, bajas los costos de
inversión. Y eso a su vez permite darle flexibilidad al sistema internconectado central, porque demandas menos energía con
edificios sustentables", agrega.
La meta del Capítulo chileno del World Green Building Council es transformar la construcción local desde sus cimientos.
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