El 90% de la energía eléctrica del país es generada a partir de combustibles fósiles traídos desde otros países, que no sólo
son altamente contaminantes sino que implican un alto costo y dependencia para Chile.
Pablo Honeyman, director de la Escuela de Ingenieria Forestal de la Universidad Mayor, sostiene que hay dos formas de hacer
que la energía que usamos se emplee de manera eficiente.
En primer lugar, hay que cambiar las tecnologías a nivel doméstico e industrial.
Según Honeyman, "la clave es diversificar matriz energética, incorporar otras fuentes de las que no dependamos, como ocurre
con los combustibles fósiles, sino energías renovables".
"El cambio de costumbres de la sociedad es fundamental. Cada persona puede aportar en el ahorro de energía con actitudes tan
simples como apagar luces al salir de las habitaciones, desenchufar aparatos eléctricos o hacer turnos para ir al trabajo
utilizando los vehículos".
Las alternativas
Algunas de las fuentes de energías no renovables son: 1 Viento: Es beneficioso para el país, pero su costo de inversión es
económicamente alto.
2 Sol: Tiene un gran potencial en Chile, porque es un tipo de energía presente todo el año.
3 Biomasa: En Chile, la biomasa forestal, o leña, es la principal fuente.
"Para poder generar energías renovables se necesita trabajar en una evolución como sociedad".
PABLO HONEYMAN, DIRECTOR DE LA ESCUELA DE INGENIERÍA FORESTAL DE LA UNIVERSIDAD MAYOR
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