La calefacción sube las cuentas en la mayoría de las casas chilenas durante el invierno. Pero para qué pagar de más si usando
la energía de manera eficiente se pueden bajar los costos.
Métodos tan simples como apagar la calefacción en la noche y por la mañana mientras se hace el aseo son excelentes formas
de ahorro. La idea es comenzar a calefaccionar una vez que se ha limpiado y ventilado la casa, y las ventanas estén bien cerradas.
Si hay que elegir un sistema de calefacción doméstica en función al tipo de combustible, Cristián Cárdenas, director del Programa
País de Eficiencia Energética (PPEE), recomienda las estufas a parafina (kerosene), ya que son las más eficientes para el
costo operacional del hogar. Éstas gastan en dinero un 60% menos que las estufas eléctricas.
El experto también aconseja utilizar estufas que tengan incorporado un regulador para controlar la temperatura (20°C) y, además,
un ventilador para homogenizar el aire al interior de la habitación. De esta forma, asegura que se puede llegar a ahorrar
hasta un 40% respecto a una estufa sin esa tecnología.
Energía limpia
Para una vivienda donde se requiere aire no contaminado, el director del PPEE señala que las estufas eléctricas con reguladores
de temperatura son una buena alternativa, ya que no utilizan combustible y no consumen oxígeno del ambiente.
"Por lejos ésta es la energía más limpia y segura de todas. Por lo mismo, es el sistema más recomendado para emplear en los
dormitorios y los recintos con poca ventilación, ya sea en la línea de aparatos convectores, que son aquellos que extraen
aire frío y lo impulsan caliente, o de oleoeléctricos, que son los que calientan un líquido al interior de sus tubos".
Cárdenas comenta que existe también la opción de utilizar equipos de aire acondicionado tipo split, que son bombas de calor
que pueden enfriar o calentar aire. Explica que éstos funcionan con electricidad y que pueden tener ahorros en operación cercanos
al 40%, cuando se les compara con estufas a gas.
"Además, tienen costos de inversión bastante accesibles y poseen la ventaja de enfriar el aire en el verano".
Al comprar un equipo con esta tecnología, el experto recomienda solicitar al vendedor que éste cuente con un coeficiente de
operación mayor a cuatro para lograr menores consumos de electricidad.
El mercado también existen calderas murales muy similares a los tradicionales calefont, que funcionan con gas natural o licuado.
Según Cárdenas, la ventaja de estos equipos es que se utilizan para dar calefacción en el hogar y traen incorporado la opción
de agua caliente sanitaria. Si una casa tiene más de 150 metros cuadrados y habitan más de cuatro personas, afirma que es
una opción eliminar el calefont y las estufas individuales y utilizar esta tecnología centralizada, que puede ahorrar entre
15% y 20%.
Ojo con la aislación
Una casa bien aislada es la base para ahorrar y para hacer un uso eficiente de la calefacción. Según los expertos, se puede
gastar hasta 30% menos de energía para climatización evitando problemas de este tipo.
Jaime Espinoza, director del Centro de Innovación Energética de la Universidad Técnica Federico Santa María, asegura que el
40% de las pérdidas de la energía dedicada a la calefacción son producidas a través de la envolvente, lo que se puede solucionar
a través de un adecuado aislamiento.
"Una capa de tres centímetros de corcho, fibra de vidrio o poliuretano tiene la misma capacidad aislante que un muro de un
metro de espesor", explica.
Las ventanas también son medios de pérdida de calor. Entre el 25% y el 30% se debe a la transmisión de calor por éstas. Espinoza
comenta que su aislamiento térmico depende de la calidad del vidrio, del tipo de material y de la carpintería del marco. En
este sentido, dice que los sistemas de doble cristal reducen prácticamente a la mitad la pérdida de calor respecto al vidrio
sencillo. Además, disminuyen las corrientes de aire, la condensación de agua y la formación de escarcha.
La entrada de aire frío desde el exterior es otro factor que aumenta el consumo de los sistemas de calefacción, que se debe
calentar el aire frío que entra continuamente. Estas infiltraciones representan cerca del 30% del total de las pérdidas en
la envolvente y, en algunos casos, se puede llegar a una reducción de hasta 15%.
El especialista comenta que hay sistemas sencillos, como las tiras adhesivas para las ventanas y puertas que no cierran bien,
y masillas para sellar entradas de aire en los encajes de cajas de persiana o marcos de ventana mal instalados.
Ahora, a hacerle frente al frío.
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