Emanaciones de CO2 al medio ambiente y humedad son parte de los problemas que cada invierno asoman en algunos hogares, cuando
se intenta calefaccionar para pasar el frío. Entonces, para evitar el daño al planeta y a la salud de las personas, junto
con aportar a la economía familiar, siempre en esta época los expertos enfatizan que es más barato aislar térmicamente una
vivienda que calefaccionarla.
El director de la carrera de Construcción en el Duoc-UC sede Maipú, Jorge Stoller, profundiza en las implicancias de tener
una vivienda eficiente en cuanto a la energía que utiliza. "Primero, hay un ahorro económico que se manifiesta en una buena
planifcación de los materiales a utilizar en la construcción, así como en el ahorro de energía posterior. Segundo, una vivenda
eficiente no contamina, porque cualquiera sea la forma de producir energía faltante, ésta no traerá dificultades para el medio
ambiente interno y externo de la vivienda. Tercero, las condiciones de vida son óptimas en una vivienda con eficiencia energética,
porque por mucho que se diga que los sistemas tradicionales para producir energía, en especial la calórica, en los hogares
sean óptimos, la salud de los moradores será afectada en el tiempo".
Respecto de cuándo se puede decir con propiedad que una vivienda cumple con lo mínimo para ser catalogada como eficiente energéticamente,
el académico afirma que: "Una vivienda eficiente es aquella que aprovecha al máximo los recursos climáticos y energéticos
del lugar para alcanzar el confort en forma natural. Las viviendas eficientes son más frescas en verano y cálidas en invierno
y lo logran consumiendo menos energía que las viviendas convencionales, reduciendo la dependencia de medios artificiales de
refrigeración y calefacción".
Además, el profesor del Duoc-UC diferenció el ahorro y conservación de la energía entre construcciones existentes y por construirse.
"Ahorrar energía en una vivienda ya construida es más difícil que hacerlo en una por construir. En esta última podemos planificar
su ubicación, diseño y material de construcción de acuerdo con reglas actuales, buscando no malgastar energía. Podemos usar
los elementos naturales a favor o en contra".
Beneficios generales
Respecto de las edificaciones, el director del Programa País Eficiencia Energética (PPEE), Cristián Cárdenas, entrega datos
reveladores: "Según un estudio encargado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo en conjunto con el Ministerio de Energía,
si 700.000 viviendas construidas en Chile con anterioridad a la entrada en vigencia de la reglamentación térmica (2008) reacondicionaran
su envolvente para llegar a cumplir dicha norma, se estima que esto generaría un ahorro superior al 40% del consumo anual
de aquellas viviendas. Además, se rebajaría 10,4% el total anual de energía consumida en el país en el sector residencial,
y se reduciría alrededor de 58.000 toneladas de CO2 anuales".
Al mismo tiempo, esto conlleva otros beneficios. Por ejemplo, mejora la salud de la familia usuaria al mantenerse en un ambiente
con cambios de temperatura más controlados y menos expuesta a sistemas de calefacción que generan contaminación intradomiciliaria.
Además, se reduce la polución medioambiental.
Cárdenas agrega que "algunas de las barreras que nuestro país aún presenta para construir viviendas más eficientes energéticamente
es la falta de información sobre este tema y el costo de inversión mayor que se debe hacer respecto de una vivienda no eficiente.
Se estima que se requiere al menos un 10% más de dinero, sin embargo, no se evalúa lo efectiva que puede llegar a ser esta
inversión, es decir, el tiempo de recuperación monetaria a través de los ahorros generados una vez que está en uso la vivienda".
Precisamente, para contrarrestar esa falta de información, el Ministerio de Energía está trabajando con el Ministerio de Vivienda
y Urbanismo para lanzar una certificación energética de las viviendas. Esta utiliza como línea base la reglamentación térmica
vigente, de manera que los usuarios podrán conocer -bajo una metodología validada por el Estado- el comportamiento energético
de su vivienda".
RECUADRO
Viviendas Ecológicas
Aunque las constructoras están incorporando sistemas energéticos más eficientes y menos contaminantes, según algunos expertos
aún no se puede hablar de viviendas ecológicas, porque, por ejemplo, una casa que funciona ciento por ciento con electricidad
puede motivar procesos que tienen un alto impacto ambiental, en términos de producción de CO2, a través de termoeléctricas
que obtienen la energía mediante la combustión de carbón o petróleo.
Cabe destacar que una vivienda ecológica sería aquella que produce un impacto negativo menor en el medio ambiente. Y ese impacto
se puede producir por el bajo uso de energía proveniente de combustibles fósiles para climatización, iluminación o funcionamiento
de equipos.
Las más comunes son las casas solares pasivas que aprovechan la radiación solar para calefaccionar, calentar agua y producir
energía, además de otras estretegias de reducción en el consumo de energía, como la aislación térmica, equipos de climatización
eficientes y protección solar, entre otros. Estas casas usualmente consumen menos de 15 kwh/m2 año de energía para calefaccionar.
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