Los cambios han sido una parte importante de la vida de Ignacio Santelices, nuevo director ejecutivo de la Agencia de Sostenibilidad Energética, conocida anteriormente como la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE), pues pasó de su afición a la lectura al “pasatiempo de cambiar pañales y llevar niños a entrenamientos de futbol; tengo cuatro hombres entre siete y un año”, cuenta el ejecutivo.

Ahora el especialista deberá liderar los nuevos focos de la Agencia, donde la idea es ampliar el tema de la eficiencia energética a otras áreas, paralelamente a lo que viene con los cambios que busca impulsar el gobierno en esta materia, con el nuevo proyecto de Ley que el Ministerio de Energía ingresó al Senado a inicios de septiembre.

¿Qué implicancias organizacionales tiene el cambio de nombre de la AChEE al de Agencia de Sostenibilidad Energética?
Toda la institucionalidad energética está en un proceso de modernización que tiene que ver con que los desarrollos tecnológicos han llevado a que la eficiencia energética se empiece a trabajar con la generación distribuida, almacenamiento energético, electromovilidad y energías renovables, por lo que tiene sentido que este tema deje de funcionar como una isla y se involucre con estos otros.

¿Qué otro cambio supone este proceso?
Se está creando una División de Energía Sostenible en el Ministerio de Energía y que va a abarcar tanto la eficiencia energética como las energías renovables. Lo mismo está pasando en la Agencia y por eso estamos ampliando nuestros focos, como por ejemplo al autoconsumo de energía, donde lo ideal es partir optimizando los consumos y después incorporar soluciones renovables.

Proyecto

¿De qué modo colaboró la agencia con el proyecto de ley de eficiencia energética?
El primer rol fue el de generar un conocimiento y cultura en torno al tema, por lo que hubo un consenso en avanzar en un proyecto de ley, y el otro rol es que la Agencia está en el día a día con el mundo productivo y también con los proveedores de soluciones, lo que permitió construir diagnósticos que alimentaron la discusión de la política pública.

El proyecto incluye la figura de los gestores energéticos, ¿en qué consiste este concepto?
La experiencia en Chile y también a nivel internacional ha demostrado que si no existen en las empresas personas a cargo del tema de la eficiencia energética, enmarcada en sistemas de gestión para las compañías más grandes, hacer auditorías energéticas no da buenos resultados. Por eso es importante la figura del gestor energético, que promueva internamente el cambio cultural que permita incorporar la eficiencia energética.

¿Cuál es la realidad con que se encuentra el proyecto de ley de eficiencia energética?
Tenemos 27 empresas con sistemas de gestión energética ISO 50.001, que han logrado ahorros promedio de US$90 millones por el menor consumo de energía, pero creemos que todavía hay mucho espacio para implementar estos sistemas a través de la Ley.

¿Cómo se aprecia la implementación de la eficiencia energética en las empresas?
Hoy depende mucho de las personas que están en las empresas y eso es lo que no debiera pasar, por lo que la Ley le dará constancia en el tiempo al sistema de gestión hasta que se genere un cambio cultural.

Minería

¿Qué evaluación hacen de esta realidad en el sector minero?
Tenemos un convenio entre el Ministerio de Energía y el Consejo Minero que tiene que ver con la realización de auditorías energéticas y la implementación de sistemas de gestión y en este contexto los resultados han sido mixtos: se observan empresas motivadas y otras que han estado más reactivas y más lentas.

¿Esta experiencia contribuyó para la elaboración del proyecto de ley?
Sí. Nos sirvió para darnos cuenta de que una auditoría energética en sí misma no tiene mucho valor, incluso para una gran empresa, porque finalmente lo importante es un sistema de gestión que esté bien implementado y que en sí mismo sea capaz de generar levantamientos de información internos, que después permitan identificar oportunidades para que la gerencia decida si las realizan o no.

Para las empresas mineras la confidencialidad de la información es un punto delicado, ¿cómo abordaron esto en el avance de la eficiencia energética?
Hay que tener resguardos respecto a la información, especialmente aquella más estratégica, por lo que no corresponde que el sector público dé a conocer información de esta índole más allá de datos agregados o buenas prácticas que promuevan mejoras en otras empresas. Tampoco queremos un proyecto de ley que llene de carga administrativa a las empresas, pues lo que se busca es un cambio cultural y para eso hay que tratar de que las cosas fluyan lo más fácilmente posible.

Fuente: Revista Electricidad

Foto: Rayén Luna, Revista Electricidad