Dentro de las variables más importantes se encuentran la envolvente y las condiciones del lugar, como la iluminación, el consumo de agua, entre otros factores.

Hablar hoy de sustentabilidad y eficiencia energética en la oferta inmobiliaria no es una novedad, diferentes atributos como el doble vidriado hermético o termopanel, aislación térmica, artefactos eficientes, iluminación LED, entre otros, son parte del listado de preguntas frecuentes por las cuales un comprador riguroso determina la pertinencia o no de su cotización.

Sin embargo, aún existen proyectos en los cuales se considera como valor agregado el cumplimiento de la norma térmica vigente, “sin considerar que los atributos mencionados no hacen parte de las exigencias mínimas establecidas a la fecha. Es por esto que pensar en eficiencia energética en la actualidad requiere una sensibilidad y conocimiento en torno a las dinámicas de ciudad, la decisión de compra debe venir acompañada de un análisis en cuanto a cómo el edificio involucra variables inmediatas – por ejemplo – conectividad, manejo de residuos, zonas verdes construidas y proyectadas, ciclo vías, alumbrado público eficiente, seguridad y calidad de vida comunal”, comenta David Cabieles, profesional Línea Desarrollo Edificación de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética.

Para el caso de la Región Metropolitana, es necesario que los consumidores entiendan la importancia y beneficios de preferir un aislante térmico en el edificio, sin embargo, para el caso de los muros de ladrillo el estándar mínimo no contempla el aislante como obligatorio, lo que subraya la necesidad de entender que el confort térmico de la vivienda depende en gran medida no solo del cumplimiento de la norma sino también un sistema de envolvente más exigente, “en este sentido los atributos de eficiencia no se deben evaluar de manera aislada, si bien el aislante térmico es fundamental,  se requiere considerar que el inmueble cuente con  alternativas complementarias de mejora desde el diseño como la orientación y el doble vidriado hermético”, destaca el profesional de la Agencia.

Si dentro de las alternativas de compra se encuentran edificios o casas con sistemas de calefacción convencional, es decir estufas o equipos de aire acondicionado, es recomendable que los equipos cuenten en lo posible con la calificación más alta dentro del etiquetado de eficiencia energética, considerando que a diferencia de los sistemas que ocupan combustibles (parafina, gas licuado, leña, entre otros) “los eléctricos no generar una contaminación intradomiciliaria importante, de la misma manera estos equipos deben contar con la certificación SEC por temas asociados a la seguridad de los usuarios”, comenta David Cabieles.

Actualmente se encuentra vigente y de manera voluntaria la Calificación Energética de Viviendas (CEV), la cual consiste en entregar a los consumidores datos cualitativos y cuantitativos de variables asociadas al comportamiento energético del proyecto (calefacción, iluminación y agua caliente sanitaria), para facilitar así su decisión de compra. Es importante mencionar que este instrumento se incluirá dentro del denominado Sello de Construcción Sustentable para Viviendas de Chile, el cual se encuentra en etapa de ponderación y considera además criterios de sustentabilidad en la edificación durante todo su ciclo de vida.

Fuente: Publimetro