En Chile, el Instituto Nacional de Normalización (INN) desarrolló una serie de herramientas normativas que apuntan a optimizar, masificar y facilitar el uso de los sistemas de telegestión para alumbrado público en ciudades inteligentes.

El sistema de iluminación inteligente del alumbrado público o mejor conocido como “telegestión”, es un concepto cuyo significado se presenta bajo el principio de iluminar lo justo, asegurando un correcto nivel lumínico, creando entornos agradables y reduciendo la contaminación lumínica. Está presente en “smart cities”, tales como Glasgow (Escocia); Oslo (Noruega); Los Ángeles (EE.UU.); Hampshire (Reino Unido), Wipperfuth (Alemania), entre otras. 

Es una importante herramienta de control y supervisión, primordialmente porque optimiza la infraestructura del alumbrado, permitiendo disminuir los tiempos de respuesta de atención a fallas a la vez que reduce los costos por mantenimiento.

“Este sistema, en comparación con otros convencionales, garantiza un ahorro de energía de hasta un 75%, siendo un gran aporte para alcanzar las metas de ahorro de energía que se establecen en la Estrategia Nacional de Energía 2012 – 2030, la cual consiste en una reducción del 12% de la demanda energética proyectada para 2020, a través de la incorporación de elementos de eficiencia energética en los distintos sectores productivos: minero, industrias en general, transporte, al igual que en el empleo de artefactos y artículos de consumo eléctrico”, manifiesta Robert Schacht, ingeniero de proyectos de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética, miembro del comité técnico del Proyecto Innova – Corfo “Telegestión de alumbrado público” del Instituto Nacional de Normalización Nacional (INN).

“Además, este ahorro puede llegar a significar una reducción de gastos municipales de hasta un 15%, considerando que algunas comunas invierten alrededor de un 20% de su presupuesto anual en alumbrado público”, agrega Schacht.

Ventajas

Los sistemas que engloba la telegestión permiten, entre otras cosas, que las luminarias enciendan, apaguen o regulen su intensidad en la medida que hay circulación de personas o vehículos. También, posibilitan regular la potencia de las luminarias de acuerdo a la demanda, logrando adaptar la iluminación a las necesidades reales del lugar, época del año y hora.
Se estima que entre el 5% y el 8% de las luminarias se mantienen encendidas durante el día, gastando energía innecesariamente hasta que sean reparadas, trabajos que incluso pueden tardar hasta un promedio de 45 días, lo que conlleva un riesgo de seguridad durante la noche, tanto para los peatones como para el transporte vehicular y, por consiguiente, a reclamos e insatisfacción de los usuarios.

Al respecto, el especialista de la Agencia explica que “la telegestión incorpora sistemas de monitoreo del estado de las luminarias, generando alarmas y notificaciones ante la eventual falla de una luminaria, permitiendo su detección y reparación en un corto tiempo sin necesidad de realizar revisiones en terreno que consumen tiempo y recursos”.

Añade que “en este contexto, Chile ya trabaja en estas materias y actualmente el Instituto Nacional de Normalización (INN) desarrolla, con el apoyo de InnovaChile de Corfo, el proyecto denominado ‘Marco normativo necesario para la implementación de la telegestión de alumbrado público’. Esta iniciativa comenzó en el segundo semestre de 2015, enmarcado en el concurso ‘Bienes públicos para la competitividad’, el cual busca entregar al país un marco normativo técnico que impulse el desarrollo de la infraestructura habilitante y necesaria para implementar un sistema de telegestión de alumbrado público, que tenga la capacidad de incorporar y transmitir la información a los dispositivos terminales”.

El trabajo apunta a la adopción de seis normas internacionales ISO e IEC y la elaboración de dos normas chilenas en base a documentos extranjeros, sobre protocolos de control de red, luminarias, dispositivos de control de iluminación, y transmisión de señales por la red eléctrica. 

El proyecto contribuye a la competitividad no solo de fabricantes, municipios, comerciantes y organismos públicos del sector energético, a los que están dirigidas estas normas, sino que también favorece a los actores involucrados y usuarios que día a día utilizan el sistema de alumbrado público.

Aporte del marco normativo

Como objetivo principal, estas nuevas normas establecen pautas para el desarrollo de un potente sistema tecnológico en el alumbrado público, ofreciendo un marco normativo voluntario para ello.

“Uno de los aportes que realiza este compendio de normas del INN, es la estandarización de los sistemas de telegestión, permitiendo que diferentes sistemas, de distintos fabricantes, sean compatibles entre sí, facilitando la reposición de componentes, la expansión o renovación de sistemas existentes y la elección de la solución más adecuada para una zona en particular. Además, estandariza componentes ya utilizados por las luminarias convencionales, incorporando modificaciones que permiten la fácil implementación de los sistemas de telegestión”, destaca Robert Schacht.

“El uso extendido de los contenidos de las normas técnicas por los distintos sectores productivos favorece la calidad, la seguridad y la competitividad, para los mercados internos y externos. Por otra parte, adquirir y consumir productos (bienes o servicios) normalizados y evaluados en su conformidad, le garantizan al consumidor final, que estos son seguros, homogéneos y confiables”, explican desde el INN.

De lo anterior, se desprende que las nuevas normas establecen pautas para el desarrollo óptimo del mercado de sistemas de telegestión para alumbrado público y para permitir la reducción de costos a la hora de implementarlos; además de establecer criterios mínimos de calidad.

“La normalización juega un rol importante desde el punto de vista técnico. A nivel país, constituye la base posible para las regulaciones, apoya la selección de tecnologías y equipamiento, permite adaptar productos para la exportación, salvaguarda los intereses nacionales ante las importaciones, y mantiene el acceso a los mercados de exportaciones”, señalan desde el INN.

En conjunto con la elaboración de normas, el proyecto de “Telegestión de alumbrado público” contempla realizar en los meses que restan de 2017, dos seminarios y dos talleres de capacitación en las regiones de Antofagasta y Metropolitana, dirigido principalmente a fabricantes, proveedores, organismos públicos, municipalidades y distribuidores de energía.

Cabe destacar que el Instituto Nacional de Normalización, a través de su sitio web www.inn.cl, pone a disposición de todos los usuarios las normas desarrolladas en este proyecto.

Las ocho normas

Las ocho normas desarrolladas en el marco de este proyecto se centran en los requisitos generales para el desempeño de la iluminación inteligente en tres principales áreas: control de red, luminarias, y dispositivos de control.

Control de red
* NCh-ISO/IEC 14908/1:2016
* NCh-ISO/IEC 14908/2:2017
* NCh-ISO/IEC 14908/3:2017
* NCh-ISO/IEC 14908/4:2017

Luminarias
* NCh-IEC 60598/1:2017
* NCh-IEC 60598/2-3:2017

Dispositivos de control
* NCh3426:2017
* NCh3427:2017

Fuente: El Mercurio